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La cadena de oficinas y agencias postales británicas tienen su origen en el siglo XVIII, pero el sistema mismo se estableció en 1815, a raíz de la culminación de las guerras napoleónicas y la correspondiente expansión del comercio mundial.
Funcionaron muchas oficinas postales en los territorios que dependían de la Corona Inglesa, las cuales fueron luego transferidas a la Administración Postal Británica, hasta la organización de los propios medios luego de la independencia de cada territorio. En los países no dependientes de la Corona Inglesa, se establecieron oficinas postales británicas en los servicios consulares de este país, las cuales se conectaron pronto con el sistema postal de las líneas de paquebotes británicos, establecido a partir de 1814. Estas "estafetas" mantuvieron su vigencia hasta que cada país organizó su propio servicio postal, o cuando se adhirieron a la Unión Postal Universal U.P.U. Los términos Oficina del Agente Postal (correo inglés) y Agente de Paquebote (compañías navieras), servían para identificar a un personal que ejercía idénticas funciones. La marina mercante inglesa mantenía por aquel tiempo una efectiva supremacía sobre los mares mundiales así como en las comunicaciones postales internacionales.
El Gobierno Británico implantó una clave para identificar el lugar de origen del franqueo a base de letras y de letras y cifras, para cartas y encomiendas, desde sus colonias en ultramar y oficinas postales extranjeras.
Simultáneamente con la circulación en el país de los tres valores de la primera emisión (1865) de estampillas ecuatorianas ("Medio Real" ultramarino, "Un Real" verde y "Un Real" amarillo), se utilizaron algunos ejemplares de sellos ingleses, de las emisiones corrientes entonces de Gran Bretaña (18571879), los cuales sirvieron para franquear la correspondencia ecuatoriana enviada a través del puerto de Guayaquil (de 1865 a 1881). Estas estampillas británicas llevan un matasello horizontal, realizado en un sello de caucho, que incluye la letra C mayúscula y el número 41 encerrados en un óvalo formado por seis barras horizontales y cuatro verticales. El tamaño del cancelador es de 21 mm de ancho por 26 mm de largo (es decir, 1 1/16 pulgadas X 7/8 de pulgada). Este anagrama se utilizó desde 1865 hasta 1881, a raíz de la incorporación del Ecuador a la Unión Postal Universal (U.P.U.) en 1880.
En América del Sur se utilizaron veinticinco obliteraciones para diferentes puertos de origen:
Marca Origen B 32 Buenos Aires (Argentina) C 28 Montevideo (Uruguay) C 30 Valparaíso (Chile) C 35 Panamá (entonces en Colombia) C 36 Arica (Perú, hoy Chile) C 37 Caldera (Chile) C 38 Callao (Perú) C 39 Cobija (Chile) C 40 Coquimbo (Chile) C 41 Guayaquil (Ecuador) C 42 Islay (Moquendo, Perú) C 43 Paita (Perú) C 56 Cartagena (Colombia) C 60 La Guaira (Venezuela) C 62 Santa Marta (Colombia) C 65 Cartagena (Colombia) C 81 Bahía (Brasil) C 82 Pernambuco (Brasil) C 83 Río de Janeiro (Brasil) D 22 Puerto Bolívar (Venezuela) D 65 Pisagua (Perú, hoy en Chile) D 74 Pisco (Perú) E 88 Aspinwall (hoy Colón; Colombia, hoy en Panamá) F 69 Sabanilla (Colombia)
La oficina oonsular británica creó una estafeta postal en Guayaquil y utilizó el matasello "C 41" desde el 1 de marzo de 1865, pues el correspondiente cancelador llegó a Guayaquil el 26 de enero, según el correspondiente registro existente en el archivo de la Administración General de Correos de Londres, Inglaterra. Con esta obliteración se tiene catalogado hasta la fecha 31 tipos diferentes de estampillas. Es relativamente fácil identificar la numeración de las planchas en las estampillas, pues cada una de éstas lleva en los extremos de su línea media un número que corresponde a la plancha; además, en la esquina izquierda superior se encuentra una letra del alfabeto que identifica la columna vertical que ocupó el sello en la plancha, letra que se repite en la esquina inferior derecha. En la esquina inferior izquierda, una letra del alfabeto indica la fila en sentido horizontal, la misma que se encuentra también en la esquina superior derecha. De esta manera, es posible ubicar una determinada estampilla en relación a la posición que ocupaba en la plancha correspondiente.
Todas las estampillas con la obliteración C 41 son piezas filatélicas muy apreciadas por los coleccionistas especializados en Gran Bretaña, puesto que forman parte integral de cualquier buena colección de dicho país. Por la gran demanda y por el limitado número de ejemplares disponibles en el mercado, la cotización de estos sellos es elevada.
Estos referentes británicos se encuentran ligados íntimamente no solo con nuestro país, sino con el desarrollo de la historia postal universal, pues son el puente entre la Prefilatelia ecuatoriana y las primeras emisiones de estampillas nacionales, con el consecuente establecimiento de las reglas internacionales para el correo a nivel mundial, mediante los convenios con la Unión Postal Universal (UPU). |