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En el período colonial se establecieron tres rutas de correo: terrestres, marítimas y fluviales; de las cuales, las dos primeras eran apropiadas para la Audiencia de Quito, a pesar que en el derrotero terrestre hacia Guayaquil, se ocupaba el sistema fluvial para conectar a Naranjal y Babahoyo con dicha ciudad. Las terrestres eran las más importantes de la Audiencia, con el tiempo se fueron extendiendo aún más; las marítimas operaban en su etapa inicial entre Guayaquil y Lima; mientras que el derrotero hacia el norte era intermitente pues la zona del Istmo de Panamá se hallaba plagada de piratas.
RUTAS TERRESTRES
La principal ruta de correo que atravesaba a la Audiencia de Quito era la llamada Carrera de Valles conocida también como la Carrera General, conectaba a Lima con Cartagena, cruzaba la Real Audiencia de Quito entre Loja en el sur, vía a Quito hasta Popayán en el norte; era la preferida. La mayor parte del correo transportado desde España vía Cartagena, viajaba por esta ruta desde Quito a Lima.
Durante el Período Colonial se definieron rutas secundarias con el fin de mejorar el servicio de correo; estos trayectos se conectaba en algún punto con la ruta principal, por donde continuaba hasta llegar a su destino final. En la Audiencia, con orientación de norte a sur existía una importante ruta secundaria desde Popayán, rumbo al norte hasta Cártago que formaba parte de la Audiencia de Santa Fé; este recorrido consideraba a Quilichao, Caloto, Llano Grande, Buga, Tuluá y Roldanillo,. A medio camino estaba localizado el pueblo de Llano Grande, más tarde llamado Palmira, de donde partía otra ruta de correo que prestaba servicio a Cali y a San Francisco Xavier del Raposo.
Otros derroteros secundarios partían desde Pasto y Túquerres por la Carrera General hasta Barbacoas. La de Pasto- Barbacoas, mencionada en el informe de Pando y la de Túquerres- Barbacoas probablemente se establecieron poco tiempo después. Ambas tenían la misma distancia hasta Barbacoas, y se supone que el correo con rumbo al norte se conectaba con Barbacoas, vía Túquerres y vía Pasto, con el que iba rumbo al sur. Desde Barbacoas el recorrido del correo continuaba por unas 25 leguas más, hasta Iscuandé, puerto accesible únicamente por barcos pequeños. Hacia finales del s. XVIII, Barbacoas se conecta con Tumaco, que también era un puerto para pequeños buques. Los dos (Barbacoas y Tumaco), además de servir de nexo para el transporte de correo, fueron importantes embarcaderos de oro extraído de los alrededores del Río Barbacoas.
No ha sido posible establecer como Micay y Buenaventura se vinculan a la red del servicio de correos o si dicha conexión tuvo lugar durante el Período Colonial. Las dos ciudades citadas eran insignificantes durante el s. XVIII y, aunque se les atribuye Marcas Postales ninguna de las citadas marcas está fechada para comprobar su origen colonial. Es posible que esta ruta de correo continuara hacia Barbacoas y que desde ese punto se enlazara con la Carrera General en Pasto o en Tuquerres.
Las fuentes documentales refieren al correo terrestre entre Guatemala y Quito, para conectarse en ese punto con la Carrera General. El trayecto, fue establecido desde Santiago de los Caballeros de Guatemala hasta León, Cártago, David, Veraguas, Carondelet, Ibarra y Quito. Las paradas postales en David y Carondelet fueron creadas justamente para este propósito. El primer despacho de correo que recorrió aquel itinerario partió desde Guatemala en marzo 7 de 1809. Sin embargo se duda del éxito de dicha ruta terrestre, pues un año después es reemplazada por barcos de despacho que partían desde el puerto guatemalteco de Iztapa, transportando el correo hasta Guayaquil. El primer despacho de ese Correo Marítimo fecha a 10 de marzo de 1810.
Con el fin de acelerar el servicio de correo entre Quito y Guayaquil, en 1779 se creó una ruta que partía desde la Carrera General en Ambato, para de ahí conectarse con Guayaquil vía Guaranda y Babahoyo, Riobamba fue incorporada casi inmediatamente a este itinerario, ya que involucraba poco retraso. El derrotero original partía desde la Carrera General en Cuenca, se conectaba con Guayaquil, vía Naranjal.
Es importante comentar que el servicio de Correo a Guayaquil proveniente del norte, invariablemente recorría la Carrera General y no la vía del mar debido a los peligros involucrados. Cuando el correo provenía del sur, arribaba desde Lima directamente o por vía marítima, o se dirigía desde el mar desde Lima vía Paita. A partir de ese punto se conectaba con la Carrera General en Piura y desde allí seguía hacia Cuenca y Guayaquil. A mediados de 1790, una ruta de correo secundaria que conectaba a Guayaquil con Piura permitía acelerar el correo con rumbo al sur.
Una ruta de correo, de la cual poco se conoce conectaba a Guayaquil con tres ciudades en el litoral norte: Portoviejo, Jipijapa, y Montecristi. Es posible que el recorrido citado fuera habilitado, casi a mediados del Período Colonial, ninguna de las pocas marcas conocidas de esas ciudades son coetáneas al Período de la Independencia.
Por último existían tres rutas secundarias que conectaban a Loja con Zamora, Zaruma y con Valladolid. El motivo para la existencia de esos trayectos puede ser atribuido al oro extraído en esas tres ciudades y en el caso de Valladolid, también a la plata. No se conoce de marcas de origen para esas tres ciudades, lo que sugiere que el servicio de correo era poco frecuente.
RUTAS MARÍTIMAS
Cuando el primer Administrador de Correos de Quito, Antonio Romero de Tejada, abandonó la ciudad en 1794 para asumir un cargo similar en Buenos Aires, emitió un informe a sus superiores en España, en el cual establecía una serie de sugerencias respecto del mejoramiento del servicio. En dicho parte, él mencionaba la relativa escasez de correo que se recibía en Quito proveniente de Panamá por vía marítima y a las variadas rutas marítimas que se empleaban. La principal vía marítima de norte a sur, conectaba a Panamá con Guayaquil y Paita y desde ahí continuaba hacia Lima. Cuando los barcos perdían su rumbo, como a menudo sucedía según el informe, muchas veces desembarcaban en Iscuandé o en Tumaco, de donde el correo era transportado vía Barbacoas y Túquerres hasta Quito y dirigido hacia el sur. Como se mencionó líneas atrás, rara vez el correo era transportado por mar, se daba preferencia a rutas terrestres a lo largo de la carrera General, por ser la menos peligrosa. La ruta marítima Guayaquil- Paita- Lima era utilizada con mucha frecuencia porque se la consideraba relativamente segura contra los ataques de los piratas.
Una ruta de comercio importante mencionada en el informe de Tejada, jamás llegó a ser implementada durante el período colonial, el recorrido en ciernes hubiese conectado Quito con Esmeraldas, vía Ibarra, con subsiguientes conexiones marítimas hacia Lima y Panamá. La ruta Quito Esmeraldas constituye la conexión más corta entre la Capital de la Audiencia y el mar, hubiese proporcionado un servicio más rápido. Fue el proyecto predilecto de Antonio de Morga, Presidente de la Audiencia de Quito entre 1615 y 1636 y de algunos otros destacados oficiales, quienes por años debatieron sobre la apertura de dicha importante ruta nueva. El embrollo burocrático y la resistencia por parte de Guayaquil, tuvieron sin embargo mayor éxito y el consejo de Tejada jamás fue estimado. El servicio permanente de correo entre Quito y Esmeraldas fue establecido recién en 1844. Finalmente, se estableció una ruta marítima entre Guayaquil e Iztapa en la costa Guatemalteca del Pacífico en 1810, a cuyo efecto se utilizó dos bergantines de 80 toneladas, proporcionando de esta manera un mayor enlace entre Norte y Sur América. Para entonces, una carta entre ciudad de Guatemala y Quito requería solamente de dos meses para llegar en lugar de los siete meses que antes se necesitaran. El Correo con rumbo al sur proveniente de Guayaquil era enviado a Lima y a veces más lejos hasta España, vía Buenos Aires.
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