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Al principio de la etapa Colonial el correo fue un servicio exclusivo para el gobierno y la clase élite, lo que dio lugar a que las tarifas sean sumamente altas durante la época del Correo Mayor, mientras que en los tiempos de la Real Renta de Correos se implementaron reformas que se reflejaron en costos adecuados.
En el período del Correo Mayor todo ingreso por concepto del servicio era enviado de Quito a Popayán y de allí a Santafé. Por una carta de una página, franqueada desde España, se cobraban tres reales hasta un puerto de entrada; por transportarla hasta su destino final se cobraban tres reales más. Los primeros tres reales se pagaban en España ("FRANCA") y el porte adicional era cancelado por el destinatario ("DEBE"); los funcionarios postales de Santafé eran los responsables de anotar el porte adicional pendiente de pago. Sin embargo, no ha sido posible encontrar un sobre en el que se haya registrado ni el peso ni el porte a pagarse por la carta. La única evidencia conservada es una serie de copias que tienen la palabra "LIBRANZA" registrada en su frente por el despachador.
Las tarifas se basaban en el peso y no en la distancia, no existían costos por bulto; esta norma subsistió durante toda la vigencia del Correo Mayor y los primeros despachos de la Real Renta de Correos. Con el correo normal coexistía el correo certificado que se entregaba con la firma del destinatario.
A mediados de 1750, el servicio regular de correo entre Quito, Popayán, Santafé y Cartagena cobraba las siguientes tarifas:
Origen Destino Costo de carta sencilla Tarifa por onza Quito Popayán 3 Reales 4 Reales Quito Santafé 5 Reales 6 Reales Quito Cartagena 6 Reales 8 Reales Existían dos tipos de valijas o "cuchubito": La valija Cerrada incluía el correo enviado de Quito a Popayán y vice-versa; sólo los oficiales de la Tesorería Real de estas dos ciudades tenían la llave de dicha valija. La valija Abierta contenía correo destinado a las paradas intermedias.
La tarifa para una carta de una página, enviada de Quito a cualquier ciudad en la Carrera General hasta Popayán, era de 1 Real y 1/2. Este coste era una modificación de las tarifas originales basadas únicamente en el peso, ya que, aunque de manera muy general, la distancia se tomaba en consideración.
Toda carta debía señalar el destino hasta el que estaba pagado su transporte. Si una esquela se había franqueado en España con destino a Quito y estaba cancelada hasta Cartagena, la misiva indicaría Pagado hasta Cartagena; en este caso, los oficiales reales tenían que recaudar la tarifa por el servicio entre Cartagena y Quito. Si el porte era cancelado en el lugar de destino, este particular se registraba para el cobro del porte pendiente. Toda correspondencia oficial era cancelada en la oficina de origen. La única persona, o institución, exenta del pago era el Presidente de la Audiencia.
En el primer año de correo regular entre Quito y Santafé, de agosto de 1750 a julio de 1751, se realizaron diez despachos de correo, uno por mes. El ingreso fue de 1.242.00 pesos con 1 real y 17 maravedíes, mientras que los gastos sumaron 705 pesos con 2 reales, quedando un ingreso neto de 536 pesos con 7 reales y 17 maravedíes.
En julio de 1769, cuando el servicio vuelve a la Corona, se fundó la administración postal quiteña, nombrándose a Antonio Romero de Tejada como primer Administrador de Correos Marítimos y Terrestres para Quito. Conforme a sus nuevos deberes, Romero despachó el primer correo a Lima el 8 de Agosto, y a Cartagena, vía Santafé, el 14 de agosto del mismo año. Con respecto al despacho de Lima, hizo observaciones de las que se deduce que: 1. Las tarifas postales debían ser canceladas en el lugar de origen ("FRANCA"). 2. Las tarifas postales se basaban en el peso y no en la distancia. 3. El correo transportado como Carta cuenta tenía un importe adicional al correo transportado por vía regular, aún si formaba parte del mismo despacho.
La Carta Cuenta era equivalente de una actual carta certificada, estando por tanto sujeta a la tarifa superior, de 4 reales. Se cobraban 2 pesos por cada libra enviada. Entre agosto de 1769 y mayo de 1770 ocho despachos recorrieron la Carrera General hasta Lima. La primera carta registrada para la Audiencia de Quito fue franqueada en el quinto despacho, en febrero de 1770. En contraste con las correspondencias de correo con rumbo al sur, las destinadas a Cartagena demuestran una mejor organización en cuanto a tarifas postales. Las tarifas eran preestablecidas y se basaban en la distancia y en el peso para cada ciudad a lo largo de la ruta.
Existía una marcada distinción entre el correo ordinario y el extraordinario. Entre el primer despacho realizado en agosto de 1769 y el mes de febrero de 1771, se habían efectuado un total de 16 despachos ordinarios y 3 extraordinarios. Los ordinarios se hacían cada mes, mientras que los extraordinarios, que incluían el transporte de metales preciosos, no guardaban un itinerario definido. No se imponían costos adicionales por correo extraordinario. El factor común en los despachos hacia el sur era que toda correspondencia que salía estaba pagada ya de antemano.
El siguiente cuadro detallado por Romero, indica las tarifas postales cobradas en el primer despacho de correo desde Quito hasta Cartagena.
DESDE QUITO A: Destino Envío Peso Costo unitario Costo total Ibarra 5 cartas sencillas 1 real c/u. 5 reales Pasto 1 carta doble pliego 2,5 reales Popayán 21 cartas doble pliego 61 ozs. 2 reales/oz. 122 reales Popayán 59 cartas sencillas 1,5 reales c/u. 88,5 reales Santa Fe 6 pliegos dobles 22,5 ozs. 4 reales/oz. 90 reales Santa fe 28 cartas de una página 3 reales c/u 84 reales Cartagena 7 pliegos dobles 15 ozs. 6 reales/oz. 90 reales TOTAL 507 REALES Se puede notar una caída en las tarifas postales entre el Correo Mayor en 1750 y la Real Renta de Correos en 1769.
CORREO MAYOR REAL RENTA DE CORREOS Desde-hasta Carta sencilla Tarifa por onza Carta sencilla Tarifa por onza Quito-Popayán 3 reales 4 reales 1,5 reales 2 reales Quito-Santafé 5 reales 6 reales 3 reales 4 reales Quito-Cartagena 6 reales 8 reales 5 reales 6 reales
En noviembre de 1771 nuevas tarifas postales para Quito fueron establecidas por José Antonio de Pando y Riba.
Desde Quito a C. sencilla C. 2 págs. C. 3 págs. Precio por oz. 1.- Riobamba, Pasto y ciudades dentro de su jurisdicción 1,5 reales 2 reales 2,5 reales 3 reales 2.- Loja, Popayán y ciudades dentro de su jurisdicción 2 reales 3 reales 3,5 reales 4 reales 3.- Guayaquil, Panamá, Piura, Trujillo, Chocó, Plata, Honda, Santafé y ciudades dentro de su jurisdicción 3 reales 4 reales 5 reales 6 reales 4.- Lima, Antioquia, Cartagena, Río del Acha (Riohacha), Maracaibo, y ciudades dentro de su jurisdicción 4 reales 5 reales 6 reales 8 reales 5.- Caracas y ciudades dentro de su jurisdicción 5 reales 6 reales 8 reales 10 reales
En el Virreinato de la Nueva Granada, el correo en bulto para las primeras diez onzas era cancelado según la tarifa prefijada; para las siguientes veinte ozs. se cobraba la mitad, y por cualquier excedente se recaudaba la tercera parte de la tarifa. Para impresos superiores a una onza, se retenían 12 reales por libra (a partir de la primera onza).
El correo certificado tenía las siguientes tarifas: Certificación Carta sencilla Tarifa de 1 oz. o más Dentro de la Provincia 3 reales 6 reales Dentro de los Virreinatos de Nueva Granada y Perú 5 reales 10 reales Para el Caribe y el Virreinato de México 8 reales 16 reales Desde las Indias hasta España 12 reales 24 reales
Se conocen pocas cartas certificadas para este período. El informe de Romero sobre el correo desde Quito entre enero y octubre de 1772 confirma las tarifas de correo y de certificación, de acuerdo con el decreto de Pando un año antes. Se pueden hacer las siguientes observaciones sobre dicho informe: 1. El correo salía desde Quito hasta su destino, bajo itinerario fijo bimensual o mensual. 2. El correo era despachado a una ciudad específica, en lugar de por una ruta determinada. 3. Si no existía un servicio de correo directo entre Quito y alguna ciudad determinada, el correo era enviado a la siguiente ciudad más cercana en la Carrera General y de ahí a su destino. Por tanto, el correo con destino a Guayaquil era enviado primero a Riobamba y de allí era transferido al puerto. 4. Las tarifas se fijaban basándose en el destino y en el peso del correo. 5. El correo podía ser pagado en su punto de origen o al llegar a su destino. 6. Había dos clases de servicio de correo: el ordinario que se despachaba bajo un horario prefijado, y el extraordinario que caía fuera del itinerario. Generalmente los despachos ordinarios se transportaban a pie, mientas que los extraordinarios iban a caballo. 7. Se hacía distinción, con tarifas diferentes, entre el correo en bulto y el impreso; costaba menos este último.
Las tarifas postales implementadas por Pando en 1771 no fueron cambiadas durante el Período Colonial. Por lo menos, la correspondencia que ha sido estudiada hasta ahora no aporta señales de cambio alguno. Correspondió a la nueva administración independiente de la República de Colombia proponer nuevas tarifas de correo, lo que no hizo hasta diciembre de 1827.
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