El Parque Arqueológico Rumipamba es un espacio urbano en el que se han encontrado vestigios arqueológicos relacionados con los antiguos pobladores de la meseta de Quito.
Está localizado en el Distrito Metropolitano de Quito, en las faldas del macizo del Pichincha, junto a la quebrada Rumipamba, entre las avenidas Antonio José de Sucre (Occidental), Mariana de Jesús, Mañosca y América. Es una zona de fácil acceso, que cuenta con tres entradas por las calles Valderrama, Francisco Hernández y Av. Occidental.
El permanente interés del Banco Central del Ecuador por el tema cultural determinó la necesidad de mantener e incrementar las investigaciones arqueólogicas que permitan una interpretación y puesta en valor del yacimiento.
Los resultados obtenidos hasta ahora han sido invaluables hallazgos del pasado indígena del Quito ancestral, correspondientes al Período Integración de hace unos 1.500 años, cuando los Quitus señoreaban estas tierras y que reflejan el desarrollo de una sociedad compleja y altamente tecnificada.
Los trabajos han permitido rescatar y conservar in situ importantes vestigios que deberán ser estudiados debidamente y en un futuro inmediato puestos al servicio de la comunidad para su disfrute y conocimiento.
Las excavaciones arqueológicas han sacado a luz valiosas improntas de antiguas poblaciones locales tales como:
Paredes de piedra que incluyen los paramentos o muros de contención de un graderío o serie de terrazas de probable carácter ceremonial y posibles canales de desagüe.
Pisos de viviendas -denominadas bohíos- de barro cocido; huecos de poste, fosos de almacenamiento, fogones y artesas o depresiones artificiales de forma rectangular que tienen carácter ceremonial.
Enterramientos de tipo primario (cadáveres que mantienen la posición anatómica) y de tipo secundario (aquellos que han sido reenterrados y que han perdido esa posición). La forma de las tumbas consiste, básicamente, en un pozo sepulcral, a veces con cámara lateral.
Varias herramientas de piedra labrada.
Bajo el concepto de que la identidad se construye desde la memoria se ha previsto a futuro:
Reconstruir aspectos cotidianos y ceremoniales de este grupo social.
Mostrar como esta sociedad se enfrentó a su medio ambiente.
Rescatar la unidad existente entre naturaleza y ocupación humana.
Difundir los contenidos de orden cultural, ambiental, investigativo, educativo y recreativo.
Proyectar el conocimiento de las sociedades antiguas y sus experiencias válidas.
Interpretar el pensamiento aborigen de acuerdo a los elementos encontrados.
Enfatizar la metodología educativa y recreativa que permita la fácil asimilación