Criterios de clasificación de los grupos

En Ecuador, como producto de su particular conformación histórica, coexisten en la actualidad tres grandes grupos socioculturales que pertenecen a tres vertientes culturales diferentes. El primero corresponde a los pueblos originarios del continente americano; el segundo a los descendientes del mestizaje entre españoles y amerindios; y el tercero, a los descendientes de la población africana.

Estas tres vertientes permiten clasificar de acuerdo a su origen a la población del país y a la vez considerar la diversidad cultural y social que existe dentro de cada una de estas categorías.

Entre los pueblos indígenas la gama va desde sociedades recolectoras que habitan en la Amazonía, como los huaorani, hasta sociedades agrarias, como los quichuas andinos; sin embargo, todos los pueblos indígenas contemporáneos tienen en común el ser descendientes de las sociedades prehispánicas. Estos pueblos reconocen ese hecho como un elemento central de sus actual identidad y, aunque sus culturas sean diversas, coinciden en asumir su origen como un elemento de unidad y semejanza. Igualmente, la sociedad mestiza hispano hablante y los pueblos afroecuatorianos reconocen ese origen común como un rasgo que los distingue.

Luego de la reforma constitucional de 1998, el Estado ecuatoriano reconoce la existencia de 11 pueblos indígenas a la vez que acepta como su autodenominación el término de ‘nacionalidades’. Esta categoría no ha sido definida con precisión hasta el momento, por lo cual, para efectos de este trabajo se empleará la denominación constitucional de ‘pueblos’. Sin embargo, en el caso del pueblo quichua andino, para dar cuenta integral de la diversidad de manifestaciones culturales que existen a su interior, se considerará también a los subgrupos reconocidos por el Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador. Según lo indicado, los pueblos objeto de este estudio etnográfico son los siguientes:

o Chachi (Provincia de Esmeraldas)
o Awa (Provincias de Esmeraldas y Carchi)
o Tsa’chila (Provincia de Pichincha)
o Quichuas andinos, con los siguientes subgrupos:
o Otavalos (Provincia de Imbabura)
o Natabuelas (Provincia de Imbabura)
o Cayampis (Provincia de Pichincha)
o Caranquis (Provincia de Pichincha)
o Quitu-Caras (Provincia de Pichincha)
o Panzaleos (Provincia de Cotopaxi)
o Chibuleos (Provincia de Tungurahua)
o Salasacas (Provincia de Tungurahua)
o Puruhá (Provincia de Chimborazo)
o Huarancas (Provincia de Bolívar)
o Cañaris (Provincia de Cañar)
o Saraguros (Provincia de Loja)
o Quichuas amazónicos (Provincias de Sucumbíos, Orellana, Napo y Pastaza)
o Sionas (Provincia de Sucumbíos)
o Secoyas (Provincia de Sucumbíos)
o Cofán (Provincia de Sucumbíos)
o Huaorani (Provincia de Pastaza)
o Shuar (Provincias de Morona Santiago y Zamora Chinchipe)
o Achuar (Provincia de Morona Santiago)

La población mestiza hispano hablante contemporánea es también diversa, como producto de una variada mezcla social, cultural y biológica que se inició en el momento de la conquista ibérica al continente americano y continuó durante toda la época colonial y republicana. Si bien la población europea que colonizó América del Sur no fue solamente española, la vertiente ibérica fue la que tuvo más peso en el área andina, tanto por su dominio político y económico, cuanto por su influencia cultural, canalizada principalmente a través de la evangelización. De ahí que la población mestiza ecuatoriana tenga fuertemente interiorizada y reconozca con claridad la presencia española en su cultura, que es el resultado de la adaptación, recreación y síntesis de ella con elementos propios de la cultura indígena andina, principalmente en la sierra.

En la costa, la influencia de las culturas indígenas que habitaban esta región durante la colonización fue menor, debido a la significativa reducción poblacional que sufrieron estos grupos y al modelo económico instaurado en ella. El empleo de población esclava de origen africano en las actividades productivas de la costa, significó que las relaciones entre europeos e indígenas costeños fuera muy limitada.

Según esto, la población mestiza ecuatoriana es toda aquella que tiene como lengua materna el español y que se autodefine como tal. Esta población se encuentra presente en todas las provincias y regiones del país; pero, para objetos de este estudio etnográfico se ha considerado clasificarla en dos subgrupos que presentan variaciones significativas en su cultura material, aunque no se pueda hablar de ello como grupos socioculturales diferentes. Estos subgrupos son:

o Montubios (Provincias de Guayas y Manabí)
o Mestizos Andinos (todas las provincias)

No se considera a la población mestiza de las provincias amazónicas ni a la de la provincia de Galápagos, pues en estos casos se trata de migrantes cuyo origen es costeño o serrano. La población mestiza nativa de aquellas provincias tiene apenas tres o cuatro generaciones, lo que no permite que se las pueda tratar como grupos socioculturales independientes.

La población afroecuatoriana tiene un origen diverso. El comercio de esclavos durante los siglos XVI, XVII y XVIII, trajo a América individuos pertenecientes a numerosos grupos étnicos africanos, los cuales debieron asumir el español como lengua de comunicación privilegiada, como producto de la condición de esclavitud y también como una estrategia de sobrevivencia colectiva. Así, las lenguas originarias de estos grupos y sus prácticas y representaciones culturales se perdieron tempranamente y solo quedaron ciertos elementos aislados que fueron recreados en la nueva situación. Al tener que coexistir entre miembros de culturas distintas, el resultado fue una amalgama de elementos simbólicos y materiales de diverso origen cuyo único aspecto común era el haber sido gestados en el continente africano. Igualmente, el proceso de dominación que implicaba la esclavitud significó la adopción de creencias, valores y costumbres propias de la cultura hispana, de las culturas indígenas con que estaban en relación y de la misma cultura mestiza indoespañola que se iba gestando en América.

En la constitución de esta población como grupos socioculturales, es el origen africano el que se ha convertido en eje del reconocimiento propio y ajeno. Sin embargo, el propio sistema esclavista generó diferencias entre la población de origen africano. Por una parte, están aquellos grupos que fueron traídos al actual Ecuador desde el Caribe y llegaron como esclavos a la costa y también a los valles cálidos interandinos, principalmente al Valle de El Chota; por otra parte, están aquellos grupos que se supone escaparon de la esclavitud al ocurrir un naufragio frente a las costas de Esmeraldas, en el siglo XVII. Estos grupos se adentraron en la selva y mantuvieron una estrecha convivencia con el pueblo chachi de la provincia de Esmeraldas.

La manera en que ocurrió la inserción de la población de origen africano en Ecuador, ha significado que sus miembros se hayan dispersado por todas las provincias y regiones del país. En una gran proporción, la población afroecuatoriana vive en las ciudades, sin constituir en ellas comunidades independientes; pero, otro porcentaje importante ha mantenido su ubicación en los lugares de poblamiento original, principalmente en la Provincia de Esmeraldas y en el Valle de El Chota, en la provincia de Imbabura. Para es este trabajo se ha considerado como grupos representativos de la población afroecuatoriana exclusivamente a estos dos últimos, ya que mantienen una estructura comunitaria que los diferencia de la población mestiza hispano hablante. Así, los grupos afroecuatorianos que serán motivo del estudio etnográfico son los siguientes:
 
o Afroecuatorianos de Esmeraldas
o Afroecuatorianos de El Chota

En Ecuador, durante las dos últimas décadas, ha ocurrido una creciente organización y autovaloración de la población indígena. Esta ha llevado a que pueblos que se consideraban extinguidos, hayan iniciado un proceso de etnogénesis, que significa la demanda por su reconocimiento como grupos socioculturales diferentes. El proceso es aún muy reciente como para poder valorar el resultado; pero, tanto en la Costa como en la Amazonía, existen actualmente grupos que buscan ser considerados como pueblos independientes. Por esta razón, estos pueblos, si bien corresponden a la categoría de pueblos indígenas, deben ser considerados de manera independiente,  ya que no existe aún la suficiente información documental que permita elaborar una etnografía precisa.

Los grupos que integran esta categoría son los siguientes:

o Epera ( Provincia de Esmeraldas)
o Shiwiar (Provincia de Pastaza)
o Zápara (Provincia de Pastaza)
o Manta – Huancavilca (Sur de la Provincia de Manabí y norte de la provincia de Guayas)
o Chonos (Centro-Sur de la Provincia de Manabí)