| La Música Académica Siglo XX |
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En el siglo XX e inicios del XXI varios son los parámetros que configuran el panorama de la música académica ecuatoriana: el desarrollo de la musicología, las publicaciones, los diversos centros de información, la fundación de la Orquesta Sinfónica Nacional y otras orquestas sinfónicas, la formación de otras orquestas y agrupaciones y el establecimiento de conservatorios en otras ciudades del Ecuador y los particulares. Es justamente a partir de comienzos del siglo XX, de donde nace el período documental más importante que se conserva de la Música Académica Ecuatoriana. En 1928 se funda en Guayaquil, el Conservatorio Antonio Neumane, por la gestión de Pedro Pablo Traversari durante la Presidencia Provisional de Isidro Ayora. Los cursos se abrieron en Octubre de ese año con 800 alumnos. El cupo fue reducido con posterioridad a 180 alumnos, por razones obvias. El personal docente estuvo integrado por Pedro Pablo Traversari, teoría; Solfeo y coros: Francisco Nugué; Solfeo: Carmelina de Destruge; piano: María de Macías, Rosario Márquez y María Arbeláez; violín: Claro Blacio, Gregorio Martínez y Rosa Freile; violoncello: Carlos Tipán; clarinete: Claudino G. Rozas; oboe y viola: Ezequiel Bastidas; canto: Guillermina León; fagot: Julio Espinoza; flauta: Luis Izaguirre; instrumentos de metal: Enrique Recalde; contrabajo: Manuel Chichones. En Cuenca, el conservatorio José María Rodríguez fue fundado en 1937, por Segundo Luis Moreno, quien fue director del plantel hasta 1940. En Loja, se fundaron el Conservatorio Salvador Bustamante Celi y la Escuela Superior de Música de la Universidad Nacional, en 1944. Entre sus directores estuvieron: Francisco Rodas, Juan Pablo Muños Sanz y Francisco Salgado. Esta Escuela de Música, como parte de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Loja fue refundada en 1986 por Diego Grijalva. En Riobamba existió, entre 1925 y 1926, la Academia de Bellas Artes fundada por Pedro Pablo Traversari. En 1961 se instituyó la Escuela Nacional de Música de Riobamba, que en 1967 se convertiría en el Conservatorio de la ciudad bajo la dirección de Alfonso Cabrera R. En Ambato se funda el Conservatorio La Merced hacia 1970, como colegio fisco-misional. Otros centros de formación musical de reciente creación son: La Facultad de Musicología de la Universidad Nacional de Cuenca, la Facultad de Artes, con su Escuela de Música, de la Universidad Nacional de Loja, el Departamento de Música de la Universidad San Francisco de Quito, el Departamento de Investigación, Creación y Difusión Musical (DIC) del Conservatorio Nacional de Música, el Departamento de Desarrollo y Difusión Musical del Municipio de Quito, el Departamento de Música del Consejo Provincial de Pichincha y otras Escuelas-Conservatorios particulares, como son, el Instituto Jaime Manuel Mola, el Conservatorio Franz Liszt, el Conservatorio Mozarte, en Quito; el Conservatorio Rimsky-Korsakov, en Guayaquil. Entre las instituciones musicales que han tenido decisiva influencia en el desarrollo y difusión de la música académica ecuatoriana está, en primer lugar, la Orquesta Sinfónica Nacional, (OSN), fundada en 1950 (ver crónica de Francisco Alexander en este mismo artículo) La fundación de esta orquesta se realizó gracias al concurso de varias iniciativas tanto institucionales como individuales. Entre las primeras, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la Unión Nacional de Periodistas y la entonces recién fundada Sociedad Filarmónica de Quito. Entre los segundas, encontramos a Modesto Rivera, Jorge Paz y Corsino Durán, iniciadores de las gestiones para la fundación de la Orquesta en 1947, Marita Uribe de Reyes y Francisco Alexander, quienes se constituirían en miembros de los primeros directorios, tanto de la Orquesta Sinfónica Nacional como de la Sociedad Filarmónica de Quito. Sin embargo, la Orquesta Sinfónica Nacional, ofrecería su primer concierto solo 9 años después de iniciadas las primeras gestiones para su creación, el 16 de Agosto de 1956. A la fundación de la OSN se sumaron las fundaciones de otras orquestas sinfónicas en otras ciudades ecuatorianas: la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, la de Cuenca y recientemente, la de Loja, orquestas que, con diverso grado de profesionalismo, han contribuido a la difusión de la música académica. El Primer Festival de Orquestas Sinfónicas del Ecuador se llevó a cabo en la última semana de Octubre del 2002). Otras agrupaciones que tienen a su haber una importante trayectoria de animación musical son la Orquesta de Instrumentos Andinos, del Municipio Metropolitano, dirigida por Patricio Mantilla, la Orquesta Sinfónica Juvenil, dirigida por Patricio Aizaga y la Orquesta de Cámara Real Audiencia de Quito, dirigida por Diego Grijalva. También la Banda Sinfónica Metropolitana de Quito y todas las agrupaciones musicales pertenecientes al Departamento de Desarrollo y Difusión Musical del Municipio de Quito. Algunos grupos corales se han creado a lo largo del S. XX. Muchos de los compositores han creado obras corales que van desde miniaturas hasta obras coral- sinfónicas de mayor envergadura. El coro se ha constituido en un laboratorio de experimentación de diversas tendencias estilísticas situadas entre lo secular, lo religioso y lo folklórico. Algunos de los coros de mayor trayectoria han sido: El coro Orfeón, fundado en 1916 por Luis Carlos Carrillo. También algunos de los compositores ecuatorianos han tenido a su cargo coros: Gerardo Guevara, el coro de la Universidad Central; Claudio Aizaga, el coro del Instituto de Seguridad Social; Carlos Bonilla, el coro del Centro Ecuatoriano-Norteamericano y el de la Universidad Católica. Corsino Durán desarrolló una vasta actividad coral en varios colegios de la capital. Otras agrupaciones corales que merecen citarse son el coro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, fundado por Oscar Vargas Romero, el coro Madrigal, fundado y dirigido por fray Jaime Mola, el coro de cámara del Conservatorio de Loja, ganador de los tres primeros premios en el Festival de Tunja. En Guayaquil Enrique Gil ha promovido una importante actividad coral, organizando festivales internacionales de coros, y al frente del coro del Conservatorio de Guayaquil. La Sociedad Coral de la Universidad San Francisco de Quito y su coro Renacimiento, creados por Olga Dobrovolskaya y Diego Grijalva ha tenido numerosas presentaciones en Quito. |