| Música de Salón |
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La música de salón es producida y dirigida al intérprete aficionado, de tal manera que prima la sencillez sobre el virtuosismo en la factura musical. Los compositores ecuatorianos de esta época no buscaban emular a los Grandes Maestros de la música europea, ni crear obras complejas, cíclicas o de grandes dimensiones. Sus modelos en la creación musical eran aquellos compositores europeos y americanos cuyas obras tendían hacia el repertorio de la música ligera y popular. De hecho el Fondo Vaca contiene varias partituras impresas de los valses de salón que se escuchaban y bailaban en Europa. El principal objetivo de la música de salón era acompañar la tertulia y el baile, razón por la cual prima el aspecto melódico sobre otros parámetros musicales. Las piezas son breves, con predominio de las formas bipartitas o repeticiones de períodos. La introducción al valse suele presentar líneas melódicas que se presentan duplicadas a un intervalo de octavas. Predomina el sentido del bel canto en las melodías, las cuales son ornamentadas con apoyaturas y trinos. Un ejemplo representativo es el valse brillante Quisiera verte de Rodolfo Lucero. En este estudio se entiende por música popular aquellos repertorios que tienen la función de baile y entretenimiento en espacios públicos y para la población en general, a diferencia de la música de salón que se interpreta en espacios privados y para la clase alta. En la música popular de principios del siglo XX se encuentran: el tango, la habanera, el one-step y el foxtrot. En la música de salon encontramos: el vals, el bolero, la galopa, la mazurka, la jota, el schottische, la cuadrilla. Valses El vals fue en sus inicios un baile revolucionario por el enlazamiento de parejas y sus giros vertiginosos, diferenciándose de los bailes coreográficos y de pareja suelta populares hasta ese entonces, como el minuet y la cuadrilla. Aunque actualmente es visto como un baile elegante y decoroso, el vals fue en sus orígenes una expresión de las clases populares, además de ser considerado una danza inmoral e indecente debido a la proximidad corporal con que se bailaba. Un libro de buena conducta mencionaba en 1813 que solo se permitía bailar el vals a mujeres casadas ya que era una expresión de sensualidad, demasiado inmoral para ser bailado por señoritas. Gradualmente el baile es aceptado por las clases altas, desplaza al elegante y aristocrático minuet, y hace su entrada triunfal en los grandes salones de Viena, donde alcanza su máximo esplendor en las composiciones de Josef Lanner y Johann Strauss, padre e hijos. El vals vienés era elegante y acelerado en su movimiento, se bailaba marcando con los pies los tres tiempos del compás. Una forma más serena de bailar el vals surge alrededor de 1870, en Estados Unidos, con el nombre de vals boston, donde se marcan los tres tiempos del compás con un solo paso. Ambas formas de valses, tan populares en el siglo XIX, desaparecen luego de la Primera Guerra Mundial, con la llegada del foxtrot, one-step y otras músicas bailables. Los valses de salón eran populares en los sectores aristocráticos. Generalmente, estaban formados por tandas de valses cortos en distintas tonalidades y con un tempo moderado. El plano melódico, sumamente cantabile, dominaba sobre el rítmico. Generalmente terminaban con una coda y el reprise del primer valse. Los valses El Placer de Luis Carbonell (1889?) y Los Intimos de Carlos Faust (1890?), de propiedad de M. Victoria Pérez, siguen este patrón y fueron probablemente populares en Lima antes de llegar a Ecuador. Otros valses aluden al tema de las relaciones de pareja, como ocurre con el pasillo: Quejas del alma, Los últimos clamores de un moribundo, Últimas Quejas, Sufro porque te amo (1897), Feliz el que te agrade, Corazón desgarrado, Quisiera verte, Triste vivir sin amar, Penas de amor, Alma Desgarrada de Andrés Comba, y Quisiera verte de Rodolfo Lucero. Emilio Banda y Antonio Cabezas componen cada uno el valse titulados Ecuador y Chile; Sixto María Durán tiene una pieza titulada Brisas Chilenas. Teobaldo Solines tiene varias obras que mandó imprimir en Francia, como el vals dedicado a su padre El autor de mis días. También encontramos valses compuestos por músicos extranjeros, como Un Saludo Nacional, dedicado al Presidente de la República Alfredo Baquerizo Moreno, por el compositor peruano Pedro A. Cordero (impresión en Lima). Boleros, Mazurkas, Galopas, Cuadrillas, Jotas, Polkas Y Schottische Los boleros de fines del siglo XIX eran muy diferentes a los boleros románticos, de origen cubano y mexicano que conocemos en la actualidad. Los boleros antiguos tenían una métrica ternaria, algunos con un acompañamiento rítmico parecido al del pasillo, razón por la cual algunos investigadores musicales buscan el origen del pasillo en el bolero. Son desconocidos los autores de los escasos boleros encontrados en el Fondo Vaca, sin embargo, los títulos con episodios de la historia nacional indican que son de producción local. Por ejemplo, Reflejos del Pichincha, Lamentos del Combate de Huigra, Todos a las armas y Recuerdos de Imbabura. El único bolero del Fondo Vaca de autor conocido es Brisas de la Patria, de Ascencio Pauta, el cual debe pertenecer al último cuarto del siglo XIX dados los años de vida del compositor. Se tienen pocas referencias de la popularidad del bolero en las primeras décadas del siglo XX. La mazurka es una danza de tiempo ternario, originaria de Polonia, que se convirtió en una danza nacional en el siglo XVI. En el siglo XIX fue parte del repertorio de música de salón, junto al vals, la polka, la jota y la cuadrilla. Chopin estilizó y elevó el género a los estándares de la música clásica europea. En el Fondo Vaca se encuentran tres ejemplares anónimos de mazurkas. Una de ellas, Primavera de Amor, en un arreglo para banda de Guillermo Cárdenas. Otros títulos: Una ilusión, un desengaño y Un beso. Aparentemente, este género no tuvo mayores adeptos entre los compositores ecuatorianos. La galopa es una danza binaria originaria de Hungría, llamada así por los rápidos pasos con que se baila, imitando el galope de los caballos. Se bailaba después de danzas de tiempo más tranquilo. La cuadrilla es un baile de cuadros o figuras para cuatro o más parejas. La jota es una baile español de carácter alegre. Algunos ejemplos de jotas del Fondo Vaca: Jota andaluz de Virgilio Chávez, Rosa en capullo de Carlos Amable Ortiz, Claveles rojos de Enrique Viteri, Vacaciones de J. M. Muñoz, La aragonesa (anónimo) La polka es una danza checa cuyo origen se remonta a la década de 1820, tan popular como el vals por ser una danza de pareja enlazada. El nombre polka deriva de la palabra pulka, que significa medios pasos, o movimientos rápidos de un pie a otro. La polka fue popular a fines del siglo XIX e inclusive hasta las primeras dos décadas del siglo XX en Ecuador, como evidencia el manuscrito de una polka anónima que fue tocada en Babahoyo en 1920, según registra la inscripción. Además, varios compositores activos a fines del siglo XIX cuentan con varias polkas en su producción musical, como es el caso de: Luz María de Virgilio Chávez, Lolita de Reynaldo Chávez, Lola de Vicente Veintemilla, Gratos recuerdos de L. Cerón, Electricidad de Francisco Romero y Notas al aire de José Ignacio Veintemilla. Algunas polkas anónimas son: La Marieta, Anita y Serafina. Como se puede observar, las polkas solían tener nombres de mujeres, como ocurre en los pasillos y valses, una practica bastante común en esta época. El schottische es una variación de la polka que aparece en Europa en la década de 1850. En algunos países europeos se la conoce como Scottish, razón por la cual se piensa que tiene su origen en Escocia, cuando en realidad es una danza alemana que se caracteriza por las vueltas, tempo moderado y métrica binaria. El Fondo Vaca guarda solo un schottische de la autoría de Teresa Portagas. Parece ser que no hubo mayor atención a este género de parte de los compositores ecuatorianos. |