Música Afroecuatoriana
 
 

En Ecuador se han desarrollado dos culturas negras bastantes diferenciadas entre sí: la cultura negra del litoral colombo-ecuatoriano y la cultura negra de la cuenca del Río Chota-Mira. La primera está concentrada en la provincia de Esmeraldas (en la costa noroeste del país) y se caracteriza por la música de marimba y la música para celebrar los ritos mortuorios (arrullos y alabados). La segunda se ubica en el norte de la sierra, en la provincia de Imbabura, y se caracteriza por la música bomba y las bandas mochas.

La población negra fue introducida al país desde el Africa y otros centros afro-latinoamericanos durante la colonia, como fuerza laboral para suplir el decrecimiento de la población indígena y trabajar en las plantaciones de caña de azúcar pertenecientes a distintas órdenes religiosas. La población negra no solo trajo su fuerza laboral, sino también su cultura musical, la cual fue tomando características propias al adaptarse a los nuevos entornos geográficos y culturales. La “música de marimba” ha conservado muchos elementos propios de la música africana, como los instrumentos, la polirritmia y el sistema de “canto y respuesta” en la textura vocal. Los “arrullos” y “alabaos” han adoptado el lenguaje de las décimas y coplas, característico de la cultura hispana. La “bomba” y la “banda mocha” son productos de la fusión de elementos musicales de las culturas negra, indígena e hispánica.

De estas cuatro manifestaciones de la música afro-ecuatoriana, la bomba comenzó a tener popularidad y un auge comercial en la década de 1990. El timbre de marimba está siendo utilizado por algunas agrupaciones musicales en arreglos sui géneris, como son algunas composiciones del grupo de rock “La Grupa”. Las demás expresiones – los arrullos y la banda mocha – siguen inscritas en sus contextos tradicionales y son conocidas solamente a nivel local.

Músicos de origen afro-ecuatoriano están construyendo y revalorando una identidad “afro-ecuatoriana” en base a géneros musicales propios de la cultura negra latinoamericana, como es el caso del grupo Afrikan-Homosapiens y el grupo Koral y Esmeralda, que combinan ritmos afro-latinoamericanos con ritmos y timbres de la música afro-esmeraldeña. Los festivales de música de marimba contribuyen a incentivar en los jóvenes el interés y la práctica del instrumento, así como fomentar el orgullo por su cultura negra. La presentación de una “Misa afro-ecuatoriana” en el Festival de Música Sacra de Quito en marzo del 2002 mostró otra forma de cimentar y exteriorizar esta identidad negra. Desde esta perspectiva, la música afro-ecuatoriana deja de ser solamente una música étnica para convertirse en una música popular urbana, dentro de la connotación utilizada en este artículo.

La música afro-esmeraldeña se manifiesta en dos expresiones musicales: la música de marimba y la música de velorio.

La música en el Valle del Chota se distingue por dos expresiones musicales: la bomba y la banda mocha.